El 20 de enero de 2007, EEUU solicitó formalmente a Polonia y a la República Checa iniciar las negociaciones para desplegar 10 silos de misiles interceptores y una estación de radar respectivamente contra misiles balísticos de medio y largo alcance procedentes de Oriente Medio. La propuesta forma parte del programa de ampliación del sistema de defensa estadounidense (Ballistic Missile Defense System, BMDS) ¿conocido coloquialmente como ¿escudo antimisiles¿¿ y sería su tercer emplazamiento terrestre tras su despliegue en Alaska y California. El programa cuenta también con elementos navales y espaciales y es parte de la estrategia de contraproliferación adoptada por EEUU para proteger su territorio. El despliegue de este elemento estadounidense en territorio europeo ha suscitado división de opiniones entre los países europeos sobre su necesidad y su oportunidad. El debate afecta a los elementos políticos y estratégicos del nuevo emplazamiento y a las repercusiones del mismo para la seguridad en Europa, dada la fuerte oposición de Rusia al despliegue que le ha llevado a amenazar con iniciar una nueva carrera de armamentos, desandar los acuerdos vigentes de control de armamento y de desarme y retroceder en las relaciones con Occidente a la época de la guerra fría. Este ARI describe las reacciones europeas a la propuesta estadounidense, tanto las gubernamentales a favor y en contra como su incidencia en los foros colectivos de seguridad de la OTAN y de la UE.
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