Desde la muerte de Mao Zedong en 1976, la dirigencia del Partido Comunista Chino (PCCh) se embarcó en una ambiciosa política "de reforma y apertura". En diciembre de 1978, el histórico Tercer Plenario del Decimoprimer Comité Central del Partido proclamó que el foco principal de la labor partidaria debía trasladarse de la "lucha de clases" a "las Cuatro Modernizaciones"'. Mediante posteriores medidas se otorgó mayor poder en las empresas estatales a los managers, se permitió el surgimiento de empresas colectivas y privadas, se expandió el uso de mercados, se evolucionó de la función de cuotas de producción al "planeamiento indicativo", y se promovió en las fábricas la entrega de premios e incentivos materiales. Las reformas económicas en la República Popular China (RPCh) aún han sido más amplias y exitosas en el sector rural. Las "comunas populares" fueron desmanteladas y la tierra fue distribuida entre unidades familiares para su cultivo. Se ha promovido la producción de "commodities", se han reestablecido los mercados, y se ha hecho un llamado a los campesinos para que trabajen duro y "se enriquezcan". la resultante fue cosechas históricas e incrementos récord de la producción agrícola. Por su parte, las reformas de la economía urbana han sido más gradualistas y difíciles de implementar, siendo sus resultados más diversos. Se tomaron medidas tendientes a establecer mercados para el trabajo y el crédito y a hacer a las empresas responsables por sus ganancias y pérdidas. Particularmente en las zonas costeras, la economía china está abierta a la economía mundial. Si bien la inflación es una amenaza constante, los precios de la mayoría de los productos ya no son establecidos por el Estado.
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