Las medidas de conservación que se instrumentaron para preservar el archivo fotográfico de Corbis ¿empresa filial de Microsoft¿ están lejos de constituir un acto filantrópico. No se trata de poner a salvo de la corrosión natural de más de 65 millones de fotografías, sino de dar vida a una estrategia de ventas que estimulará el consumo de productos digitalizados que muy dudosamente alcanzarán el valor documental de los originales y que restringirá el acceso a un enorme archivo visual que, por sus dimensiones y su contenido, posee un enorme valor histórico.
Peter Krieger analiza la sutileza de este acto siniestro y cuestiona el entusiasmo de quienes consideran que la digitalización pura, desvinculada de una política humanista, es el medio idóneo para conservar, divulgar y estudiar los documentos visuales de nuestra civilización.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados