La mayoría de los denominados como ahorradores-inversores basan las decisiones sobre sus recursos en una progresión pasada o, como mucho, de futuro a corto plazo. Este sistema, aunque válido, se queda corto a la hora de proteger adecuadamente los intereses financieros no sólo en el presente, sino también en un futuro que nos sobreviva: nuestros herederos. Este artículo pretende servir de recordatorio sobre la importancia de la protección de nuestro patrimonio dentro de estructuras ad hoc, tanto de planificación financiera mediante carteras bien construidas, como de coberturas de riesgo por medio de seguros. Todo ello para hacer frente, con activos bien gestionados, a las diferentes necesidades en cada etapa de la vida. Además, les proponemos un ejercicio de autoevaluación para que conozca cuál es su perfil de inversor: conservador, equilibrado o dinámico
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados