Se realiza una comparación técnica y económica de dos vías de utilización del gas natural: para la obtención de gas natural licuado (GNL) y para la producción de combustibles líquidos (GTL) a través del proceso Fischer-Tropsch. La primera es una vía consolidada que se viene empleando desde hace 40 años, mientras que la segunda es una tecnología emergente. Sin embargo, desarrollos recientes en esta tecnología, unidos a las rigurosas especificaciones que se están imponiendo a los combustibles derivados del petróleo, la están convirtiendo en una tecnología viable, de la que ya existe una planta en construcción en Qatar.
1.Introducción El gas natural ha jugado un importante papel en el abastecimiento de las necesidades diarias de energía para uso industrial y doméstico. El consumo total anual de gas se estima que ascenderá hasta los 3,3 billones de metros cúbicos para el 2015, suponiendo el 27 % aproximadamente del suministro total de energía primaria.
La mayoría de este gas se suministra al consumidor final mediante una distribución por tuberías. Sin embargo, una porción considerable de las reservas mundiales de gas natural caen en la categoría denominada gas ¿inmovilizado¿, para las que los medios convencionales de transporte vía tubería no son prácticos o no son económicos.
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