Diagnóstico. No existen datos clínicos patognomónicos. El diagnóstico de la infección descansa en las técnicas de diagnóstico microbiológico habituales, fundamentalmente el cultivo y las tinciones. Ante la sospecha debe avisarse al laboratorio de microbiología para que prolongue la incubación de los cultivos, debido al lento crecimiento de los microorganismos.
Tratamiento. El tratamiento se basa en la utilización de sulfamidas. El cotrimoxazol es el fármaco utilizado con mayor frecuencia. Otras opciones terapéuticas, útiles sobre todo cuando es necesario un tratamiento parenteral inicial son imipenem, amicacina y cefalosporinas de tercera generación, entre otros, a veces en asociación para conseguir efecto sinérgico. El tratamiento debe ser de larga duración, habitualmente entre 3 y 12 meses. En ocasiones es necesario el drenaje quirúrgico.
Epidemiología. La nocardiosis es una enfermedad poco frecuente, de distribución universal y principalmente de adquisición comunitaria. Se observa sobre todo en pacientes inmunodeprimidos, pero en las infecciones de la piel es más probable que no exista inmunodepresión. La infección es más frecuente en los varones.
Factores predisponentes. Las enfermedades o situaciones que producen inmunodepresión como los trasplantes, neoplasias sólidas o hematológicas y tratamiento con corticoides o quimioterapia, así como las enfermedades pulmonares de base son los factores que predisponen a la infección por Nocardia spp.
Manifestaciones clínicas. Los cuadros clínicos causados por Nocardia spp. son muy variados, siendo los más frecuentes la infección pulmonar, de la piel y tejidos subcutáneos y del sistema nervioso central (SNC), aunque prácticamente puede afectarse cualquier órgano
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