La ilustración de escenas literarias en distintos soportes es habitual en la Historia del Arte, sobre todo cuando se trata de obras maestras. Tapices, cerámica y muebles son aptos para recoger series de grabados. Siguiendo el modo de hacer napolitano del siglo XVII, se realiza, ya a principios del XX, un mueble conservado en la Fundación Lázaro Galdiano, coincidiendo con el tercer centenario de la aparición de El Quijote. Se analizan los temas que aparecen y sus fuentes, tomadas de diversas ediciones decimonónicas, evidenciando el afán erudito propio de la época al insertarlas en un tipo de mueble genuinamente hispánico como es el escritorio.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados