Han conseguido seis de las doce plazas que el Cuerpo del Ingenieros del Estado convocó en 2005, y consideran que unas oposiciones son en cierto modo como una carrera universitaria concentrada, pues exigen algo parecido a los estudios en ICAI: trabajo continuo y constante desde el primer día hasta el último, permaneciendo siempre cerca de tus preparadores. Creen que esta filosofía de preparación, que al acabar ICAI sus Ingenieros llevan marcada a fuego, ha sido fundamental para haber conseguido unos resultados excelentes. Porque en la carrera hacia la Administración Pública, como en ICAI, el que no aparece por clase en todo el trimestre y lo confía todo al "apretón final" acaba fracasando por lo general.
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