El sector tecnológicamente más avanzado es el que genera una condiciones laborales más precarizadas, y no por casualidad. Los "gurús" del mundo empresarial, sin embargo, hablan de la "nueva cultura del trabajo" a la que tenemos que adaptarnos, pero todo lo que se considera como "progreso" en la organización de la producción, en las condiciones laborales no es sino retrocederlas a la de los inicios de la industrialización. Buena parte de las generaciones jóvenes, con una formación académica y profesional digna de mejor aprovechamiento, deambulan de empleo en empleo, a cual de ellos más infra y que no les oferta otra expectativa más allá del mero ir tirando. Trabajar sindicalmente en esa realidad de inestabilidad, de carencia de derechos y de permanente amenaza de despidos individuales y colectivos es la aventura que relata el presente artículo.
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