Aunque ya con Los detectives salvajes la balanza parecía haberse inclinado definitivamente hacia la consagración absoluta de Roberto Bolaño como uno de los autores más importantes de los últimos tiempos en lengua castellana, con la esperada publicación de 2666, su novela póstuma, la figura de este autor chileno vuelve a situarse en el centro del interés del público y, sobre todo, de la crítica . El resultado parece confirmar las expectativas: lluvia de laureles ¿más o menos argumentados¿ y alguna que otra decepción. Las opiniones están servidas.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados