Este artículo extiende el modelo neoclásico de crecimiento con capital público productivo mediante la incorporación de un índice de eficiencia de las infraestructuras. Este índice se supone dependiente de una variable de elección del gobierno, en concreto, el porcentaje del gasto público destinado a consumo público productivo. Se propone una regla de oro para la distribución del gasto público entre consumo productivo e inversión. Bajo este contexto, las sendas temporales observadas en los últimos cincuenta años en la economía estadounidense para el stock de infraestructuras y el índice de eficiencia propuesto ha sido cercana a las sendas óptimas: se ha acumulado un menor stock de infraestructuras, pero también se ha utilizado de forma más eficiente.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados