Fisiopatología. La duración y el grado de obstrucción, por un lado, y la presencia y gravedad de la isquemia intestinal, por otro lado, determinan las consecuencias fisiopatológicas locales y sistémicas de la obstrucción intestinal.
Etiología. La causa más frecuente de obstrucción de intestino delgado (OID) en el adulto son las adherencias postquirúrgicas, seguida de las hernias y los tumores.
Diagnóstico. En un 30%-40% de los casos de OID no es posible el diagnóstico con la combinación de la historia clínica, la exploración física y la radiografía simple de abdomen. Esta proporción es mayor en la estrangulación. La tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) tienen mayor rentabilidad diagnóstica.
Manifestaciones clínicas. Los síntomas más característicos son el dolor abdominal y los vómitos. ¿ Los signos físicos con mayor valor predictivo de OID son la distensión abdominal y la calidad de los ruidos intestinales.
Etxploraciones complementarias. La primera exploración que debe realizarse es una radiografía simple de abdomen. El resto de exploraciones se deben utilizar en pacientes seleccionados y no de forma rutinaria. La enteroclisis es la técnica de elección para el diagnóstico de una OID parcial subaguda o crónica. ¿ La sensibilidad de la ecografía en la OID es baja. ¿ La utilidad de la TC radica en la fiabilidad para la detección de estrangulación y en el diagnóstico de una causa de OID distinta de las adherencias. ¿ La RM de última generación tiene un rendimiento diagnóstico similar o superior a la TC. ¿ La endoscopia digestiva no está indicada para el estudio de una OID aguda.
Tratamiento. Se basa en la corrección de los trastornos hidroelectrolíticos, la descompresión del intestino y la decisión de realizar una intervención quirúrgica urgente.
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