Llegó al instituto Bovalar, en Castelló de la Plana, para dar clases de valenciano, pero enseguida tuvo que aparcar el temario para volcarse en el aula de Compensatoria de este CAES (Centro de Acción Educativa Singular). Chicos difíciles en los márgenes de la sociedad, a quienes desde hace tres años trata de contagiar su entusiasmo.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados