El año 1998 ha sido el más caluroso del siglo, y todo apunta a que ya se está produciendo un cambio climático inducido por las actividades humanas, especialmente por el consumo energético de combustibles fósiles y la deforestación. Frente al calentamiento global, la Conferencia sobre el Cambio Climático, celebrada en Kioto, se saldó con un protocolo totalmente insuficiente, pues sólo contempla una reducción del 5,2 por ciento para el conjunto de los gases de invernadero en los países industrializados y los agujeros le restan toda eficacia. Al considerar la suma de seis gases, las emisiones de CO2 pueden aumentar mucho cumpliendo formalmente el protocolo; la inclusión de los sumideros abre la puerta a todo tipo de fraudes y el mercado de emisiones permite que los países más ricos no reduzcan sus propias emisiones. Lo más positivo del Protocolo de Kioto es que es un primer paso para su propia reforma, a medida que se perciban las gravísimas consecuencias económicas, ambientales y sociales de no actuar
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados