«Creo que necesito…necesito…¡velocidad!» es junto con «¿Penny Benjamin?», acompañadas de los acordes de Mighty Wings y/o Danger Zone, las primeras imágenes que nos vienen a la cabeza a toda la familia de aerotranstornados al mínimo asomo de mención (a veces forzada, como no podía ser menos), de la película Top Gun original de 1986. Ochentera en estado puro y acompañada de una escenografía y banda sonora atemporales, la película se convirtió en un auténtico hit logrando que generaciones enteras soñasen con emular a Pete «Maverick» Mitchell.
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