A medida que se acortan las distancias y desaparecen las barreras del tiempo, nuestra planeta se convierte en un lugar mucha más pequeño la apertura de las economías nacionales y los avances en las comunicaciones han transformado el concepto de la distancia-los teléfonos celulares, los canales de noticias durante 24 horas, el correo electrónico e Internet han pasado a formar parte de nuestra vida cotidiana- al menos en los países del norte. Nuestras vidas se están viendo afectadas por acontecimientos ocurridos en la otra mitad del mundo. La insularidad es cada vez menos una opción, y los modernos medios de transporte son vehículo de intercambio constante, no sólo de mercancías sino de personas, de una a otra parte del mundo. No existen individuos ni países aislados. De manera simultánea, todos vivimos en nuestras propias comunidades y en el mundo en su conjunto.
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