En este trabajo se parte del modelo de clases y redes sociales establecidos por James y Lesley Milroy y se cuestiona la complementariedad de ambos factores, en el sentido que los hablantes con mayor movilidad no suelen pertenecer a las clases trabajadoras, sino a la clase media. Nuestro estudio sugiere que los dos factores (clase social y red social) pueden ser independientes y no siempre actúan de manera complementaria. Esta conclusión se aprecia después de contrastar los datos obtenidos de un grupo de informantes procedentes de la ciudad de Reading, de estatus social bajo y escasa movilidad, con los obtenidos en una ciudad nueva, como Milton Keynes, de hablantes también de clase social baja, pero con mayor nivel de movilidad. La estructura sociolingüística resultante en cada caso muestra, como era de esperar, que el grupo de hablantes con mayor movilidad tiende a usar variantes más uniformes que los informantes de Reading, con menor movilidad, aunque los primeros mantengan más características subestándar y una pronunciación más alejada del RP
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