Pablo dice en la Carta a los Romanos 3,28 que ¿por la fe es justificado el hombre independientemente de las obras de la ley". La Carta de Santiago en 2,24 oimos: "Ved, pues, cómo por las obras es justificado el hombre y no por la ley sola". Lutero escribe que la primera ¿es la pieza más importante del Nuevo Testamento y el más puro de los evangelios¿ y la segunda es epístola de paja. En este artículo se intenta explicar la antítesis entre Pablo y Santiago y conocer las consecuencias que se derivan para la doctrina de la justificación. Con tal fin, se estudia, en primer lugar, a Martín Lutero, examinando con mayor precisión la fundamentación biográfica y existencial de su doctrina de la justificación, y a continuación se aborda, por separado, la Carta a los Romanos -algo más larga- y la Carta de Santiago -considerablemente más corta-. Poor último se trata una posible solución al dilema.
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