Este estudio examinó la constitucionalidad de la delegación de la potestad de ejecución coactiva a particulares en Ecuador, entendida como la transferencia de una facultad pública destinada al cobro forzoso de obligaciones que, por su naturaleza, pertenece al ámbito de actuación estatal y se encuentra sujeta a límites constitucionales específicos. El objetivo fue analizar el posible impacto de dicha delegación sobre los principios y garantías constitucionales, entre ellos la legalidad, el debido proceso, la seguridad jurídica y la tutela judicial efectiva. Se desarrolló un estudio cualitativo, mediante un diseño analítico-jurídico basado en el análisis del marco normativo vigente. El examen de la jurisprudencia constitucional permitió contrastar la ejecución coactiva administrativa con los procedimientos de ejecución judicial. Los resultados indican que la ejecución coactiva conserva su naturaleza administrativa y, por tanto, debe mantenerse limitada al ámbito patrimonial; en consecuencia, la imposición de medidas o garantías de carácter personal sin autorización judicial previa resulta incompatible con la Constitución. El estudio determinó que ciertas interpretaciones administrativas han contribuido a generar un desequilibrio entre la Administración Pública y las personas sometidas a procedimientos administrativos. La Sentencia No. 62-19-IN/23 adquirió especial relevancia al delimitar el alcance de las potestades de ejecución coactiva, declarar la invalidez de disposiciones que permitían delegaciones contrarias al ordenamiento jurídico y reafirmar la necesidad de contar con autorización judicial previa para la imposición de medidas de carácter personal. El estudio concluye que la recuperación de las obligaciones a favor del Estado debe realizarse dentro del marco constitucional, garantizando que la eficiencia administrativa no menoscabe los derechos fundamentales de las personas sometidas a la actuación de la Administración Pública.
This study examined the constitutionality of delegating coercive enforcement powers to private parties in Ecuador, understood as the transfer of a public authority for compulsory debt collection that, by its nature, falls within the sphere of state action and is subject to specific constitutional limits. The purpose of the research was to assess potential infringements of principles and guarantees such as legality, due process, legal certainty, and effective judicial protection. A qualitative study with an analytical-legal design was conducted, based on the review of the current legal framework, the analysis of constitutional case law, and the comparison between administrative coercive enforcement and judicial enforcement proceedings. The findings showed that coercive enforcement retains an administrative nature and that its scope should be confined to the patrimonial sphere; therefore, the imposition of personal measures or guarantees without prior judicial review was found to be incompatible with Ecuador’s constitutional model. The study also revealed that certain administrative interpretations have fostered situations of imbalance between the Public Administration and individuals subject to enforcement proceedings. In this context, Judgment No. 62-19-IN/23 acquired particular significance by defining the limits of coercive enforcement powers, invalidating provisions that allowed delegations without sufficient legal authorization, and reaffirming the need for prior judicial authorization before adopting personal measures. It was concluded that the recovery of public debts must be carried out within the limits established by the Constitution, ensuring that administrative efficiency does not undermine the fundamental rights of individuals subject to administrative action.
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