México
En su ensayo, Jesús Silva‑Herzog Márquez examina cómo distintas concepciones del tiempo han configurado la teoría política occidental y por qué la democracia necesita un presente denso y habitable. Tomando como punto de apoyo la reflexión de Sheldon Wolin sobre el tiempo político, recorre figuras clave —desde la esperanza agustiniana y la contingencia maquiaveliana hasta los límites temporales del mandato en la democracia liberal (Linz)— y las confronta con las lógicas de aceleración y excepción (Marinetti, Schmitt) y con los diagnósticos actuales sobre la urgencia social (Lipovetsky, Rosa, Van Middelaar). Su tesis central es que la deliberación democrática depende de ritmos, intervalos y calendarios que permitan evaluar, rendir cuentas y debatir; sin esas pausas, la política se reduce a reacción inmediata y la decisión suplanta al juicio. Frente a la “tiranía del instante”, el texto reivindica la pausa como condición de responsabilidad: pensar, en sentido arendtiano, requiere detenerse.
In his essay, Jesús Silva‑Herzog Márquez examines how different conceptions of time have shaped Western political theory and why democracy requires a dense and habitable present. Taking Sheldon Wolin’s reflection on political time as a starting point, he traces key figures—from Augustinian hope and Machiavellian contingency to the temporal limits of terms of office in liberal democracy (Linz)—and contrasts them with the logics of acceleration and exception (Marinetti, Schmitt) and with contemporary diagnoses of social urgency (Lipovetsky, Rosa, Van Middelaar). His central thesis is that democratic deliberation depends on rhythms, intervals, and calendars that allow for evaluation, accountability, and debate; without these pauses, politics is reduced to immediate reaction and decision supplants judgment. Against the “tyranny of the instant,” the text reclaims the pause as a condition of responsibility: to think, in an Arendtian sense, requires stopping.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados