Hay que comprender la Sagrada Eucaristía en toda su amplitud: celebración, adoración, vida eucarística. Toda acción eucarística fuera de la Misa brota directamente de la misma celebración eucarística. El culto eucarístico, es decir, la Eucaristía fuera de misa: exposición, bendición, procesiones eucarísticas y congresos eucarísticos no son ni tiene que ser sino manifestaciones que brotan directamente de la misma Eucaristía. Si la Eucaristía es el corazón de la Iglesia, como gustaba decir el Papa Francisco, ésta tiene una forma eucarística.
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