La monarquía de los Austrias, como es de sobra conocido, topó con enormes dificultades en el gobierno de los estados de la Corona de Aragón. Los fueros y libertades de los distintos territorios impedían un ejercicio efectivo de la autoridad real y ello fue particularmente acusado en los casos del principado catalán y del reino aragonés. Por lo que a Aragón se refiere, el esquema de la modernidad podría resumirse del modo siguiente: frente a un siglo XVI en que el reino puso todo tipo de trabas al ejercicio de la autoridad real, en la centuria del seiscientos la monarquía había vencido cualquier resistencia y podía gobernar con la aquiescencia de la clase dirigente aragonesa.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados