La Catedral de Sevilla atesora dos de las devociones marianas de mayor repercusión de la ciudad: la Virgen de los Reyes y la Virgen de la Antigua, ambas, entre la historia y la leyenda, asociadas al rey san Fernando. El gran promotor de la devoción a la Virgen de los Reyes fue el rey Alfonso X el Sabio, quien ideó la Capilla Real que esta preside. Su procesión del 15 de agosto convirtió a la catedral en la principal meta de peregrinación del antiguo Reino de Sevilla, con-tribuyendo, además, a su devoción hitos como su entronización en la Capilla Real renacentista en 1579, su coronación canónica en 1904 y la declaración de su patronazgo sobre la ciudad y la archidiócesis en 1946. Por su parte, la Virgen de la Antigua fue durante siglos la devoción más popular de los sevillanos, como demuestra el hecho de que su imagen se copiara hasta la sacie-dad, llegándose a venerar en toda la archidiócesis, la Península, Hispanoamérica y hasta en Japón. Su vinculación con el Nuevo Mundo explica que junto a su capilla esté el mausoleo de Cristóbal Colón, las banderas de los países americanos que en esta se encuentran y el protagonismo que tuvo en el Congre-so Mariano Hispanoamericano de 1929, año en el que fue coronada canónicamente. En el presente estudio nos acercamos a estas dos grandes devociones para demostrar cómo la Catedral de Sevilla, desde la restauración del culto cristiano en 1248 hasta nuestros días, ha generado una fuente de piedad incesante. En ambos casos analizamos el origen histórico de la imagen, su iconografía, las leyendas sobre su procedencia, las causas de su auge devocional, los hitos de su devoción y su repercusión.
The Cathedral of Seville treasures two of the most important Marian devotions in the city: the Virgen de los Reyes and the Virgen de la Antigua, both of which, between history and legend, are associated with King Saint Ferdinand. The great promoter of the devotion to the Virgen de los Reyes was King Alfonso X the Wise, who devised the Royal Chapel over which she presides. Her procession on 15 August made the cathedral the main pilgrimage destination of the ancient Kingdom of Seville, and milestones such as her enthronement in the Renaissance Royal Chapel in 1579, her canonical coronation in 1904 and the declaration of her patronage over the city and the archdiocese in 1946 also contributed to her devotion. For centuries, the Virgen de la Antigua was the most popular devotion of the Sevillians, as evidenced by the fact that her image was copied ad nauseam, being venerated throughout the archdiocese, the Iberian Peninsula, Latin America and even Japan. Its link with the New World explains why the mausoleum of Christopher Columbus is next to its chapel, the flags of the American countries that can be found there and the leading role it played in the Spanish-American Marian Congress of 1929, the year in which it was canonically crowned. In this study we look at these two great devotions to show how Seville Cathedral, from the restoration of Christian worship in 1248 to the present day, has generated a source of unceasing piety. In both cases we analyse the historical origin of the image, its iconography, the legends about its origin, the causes of its devotional boom, the milestones of its devotion and its repercussions.
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