Se entienden por recubrimientos tribológicos aquellos recubrimientos que presentan un bajo coeficiente de fricción y una suficiente resistencia al desgaste. Entre ellos, los métodos industriales de deposición física de vapor (PVD, según sus siglas en inglés) permiten utilizar diferentes estrategias, entre las que se destacan: combinaciones de capas duras y capas antifricción (como TiN + MoS2), y capas carbonáceas tipo DLC, metal-carbono y otras. En el presente artículo se describen algunas experiencias y tendencias en este campo.
Introducción Los recubrimientos delgados son la solución más extendida entre los llamados tratamientos avanzados de superficie para la protección de útiles y herramientas metálicas. Las técnicas de CVD (deposición química de vapor) y PVD (deposición física de vapor), muy especialmente estas últimas, dominan el mercado, dado que son capaces de depositar capas finas (entre 1 y 10 mm) altamente resistentes y fuertemente adheridas.
Durante años, la principal tendencia en lo que se refiere a recubrimientos ha sido tratar de conseguir capas cuanto más duras mejor, con vistas a proteger útiles (pero también algunos componentes mecánicos singulares) que trabajan en condiciones cada vez más extremas. Como se ha asociado siempre mayor dureza con mayor resistencia al desgaste, parecía como si una capa más dura fuera garantía de un mejor comportamiento frente a todo tipo de desgaste.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados