[1]
;
García, Rosa
[1]
Este ensayo examina cómo The Stanley Parable (2011), Hypnospace Outlaw (2019), The Exit 8 (2023) y Pools (2024) articulan atmósferas de horror y control mediante la construcción de ambientes vacíos y descontextualizados. Lejos del terror convencional, estos espacios movilizan un régimen de poder difuso que perturba la percepción, desestabiliza la realidad y limita la agencia del jugador. En ellos se refleja la experiencia del sujeto precarizado, inscrito en estructuras sistémicas que erosionan su vínculo con el entorno y neutralizan cualquier impulso de autonomía. La violencia se manifiesta no como amenaza explícita, sino como dinámica estructural: aparece en la ausencia de finalidad, la repetición y la imposibilidad de escape. Estos escenarios, concebidos para producir desgaste, operan como alegorías de sistemas que desatienden las necesidades humanas y generan formas de alienación, donde la ausencia se convierte en dispositivo de sometimiento y desposesión.
This essay examines how The Stanley Parable (2011), Hypnospace Outlaw (2019), The Exit 8 (2023), and Pools (2024) construct atmospheres of horror and control through the creation of empty, decontextualized environments. Far from conventional horror, these spaces mobilize a diffuse regime of power that unsettles perception, destabilizes reality, and restricts the player’s agency. They reflect the experience of the precarious subject, embedded in systemic structures that erode their connection to place and neutralize any impulse toward autonomy. Violence manifests not as an explicit threat but as a structural dynamic: it appears in the absence of purpose, in repetition, and in the impossibility of escape. These scenarios, designed to induce exhaustion, operate as allegories of systems that neglect human needs and generate forms of alienation, where absence becomes a device of subjugation and dispossession.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados