Las empresas del siglo XXI han de afrontar el reto de coordinar grupos humanos cuyos miembros se encuentran a veces en distintos lugares del planeta. La deslocalización y descentralización de los negocios ha afectado también a la organización del trabajo, propiciando el advenimiento de las networks o empresas-red, integradas por equipos de trabajo dispersos con personas subcontratadas que desarrollan un proyecto común. En este nuevo tipo de estructura donde las personas pueden estar separadas por miles de kilómetros, internet es una herramienta fundamental. Pero no sólo la tecnología posibilita el trabajo en equipo, valores más tradicionales como la comunicación y la confianza son la auténtica clave del éxito.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados