La angiodisplasia gastrointestinal (GIAD, por sus siglas en inglés) es una causa frecuente de sangrado gastrointestinal oculto. Las intervenciones farmacológicas adquieren relevancia en los casos en los que el sangrado persiste a pesar del manejo endoscópico, o cuando las lesiones se localizan en áreas quirúrgicamente inaccesibles. Se realizó una búsqueda bibliográfica para identificar estudios relevantes sobre el tratamiento farmacológico de la GIAD. De 325 referencias identificadas, 290 fueron eliminadas, 85 artículos completos fueron evaluados y 59 publicaciones fueron finalmente incluidas. La terapia hormonal, aunque inicialmente prometedora, carece de evidencia consistente de eficacia, y presenta efectos adversos significativos. La talidomida muestra potencial, aunque con efectos adversos considerables. El octreótido ha demostrado eficacia con pocos efectos adversos, destacando la ventaja de su formulación de liberación prolongada. Persisten dudas sobre la dosis y la duración óptimas del tratamiento. La talidomida y el octreótido representan opciones prometedoras, pero se necesita más investigación para evaluar sus perfiles de eficacia y seguridad. Estudios comparativos podrían aportar información valiosa para la práctica clínica.
Gastrointestinal angiodysplasia (GIAD) is a common cause of obscure gastrointestinal bleeding. Pharmacological interventions assume significance in cases refractory to endoscopic management or in surgically inaccessible locations. A comprehensive literature search was conducted to identify relevant studies on the pharmacological management of GIAD, focusing primarily on hormonal therapy, thalidomide, and octreotide. Of 325 references, 290 were screened, 85 full texts were assessed, and 59 publications were included. Hormonal therapy lacks consistent evidence of efficacy and has significant side effects. Thalidomide has potential, albeit with substantial adverse events. Octreotide, demonstrates efficacy with minimal side effects, with its long-acting formulation appearing advantageous. While both thalidomide and octreotide present promising avenues, further research is warranted to assess their efficacy and safety profiles. Comparative studies could also provide invaluable insights for clinical practice.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados