En las sociedades más desarrolladas, a pesar de una conectividad casi generalizada a Internet, persisten múltiples barreras que impiden o dificultan el acceso, uso o aprovechamiento de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).
Entre las directrices políticas que guían la transformación digital en la Unión Europea se pretende no dejar a nadie atrás, es decir, excluido de la sociedad digital, considerando la adquisición de competencias digitales como una prioridad estratégica entre los objetivos establecidos en la Década Digital para 2030.
Este trabajo cuantifica el riesgo de exclusión digital de la población adulta en España, referida a las personas de 16 a 74 años que no han utilizado Internet en los últimos tres meses o que carecen de la alfabetización digital necesaria para su uso; esto es, no alcanza el nivel básico de habilidades digitales, medido por el Indicador de Habilidades Digitales, Digital Skills Indicator 2.0 (DSI 2.0). Con la información procedente del archivo de microdatos de 2023 de la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de TIC en los Hogares, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, se analiza la incidencia de la exclusión digital atendiendo a diversas características demográficas y socioeconómicas, adoptando un enfoque interseccional. Además, mediante un modelo de regresión logística binomial se determinan cuáles son los principales factores de riesgo y protección que delimitan la probabilidad de pertenecer al colectivo excluido digitalmente.
Como resultado, la incidencia de la exclusión digital se cuantifica en un 33,8% en España y un 44,4% en la UE. Destacan los bajos niveles educativo y de ingresos entre las causas de riesgo más relevantes, determinando una mayor probabilidad de pertenecer al colectivo excluido digitalmente. El riesgo de exclusión digital también aumenta con la edad y disminuye a medida que crecen la cualificación profesional y el grado de urbanización de la zona de residencia. En definitiva, el análisis de los factores determinantes de la exclusión digital llevado a cabo en este trabajo no solo aborda las distintas características socioeconómicas y demográficas de manera aislada, sino que, además, plantea su intersección en la medida que lo permite la información disponible. Dada la naturaleza compleja de este fenómeno, con rasgos multifactoriales y multidimensionales, una identificación adecuada de las características socioeconómicas de la población más vulnerable a la exclusión digital resulta fundamental para orientar las medidas más efectivas para su corrección y prevención. En este sentido, lograr un avance significativo en inclusión digital requiere que el conjunto de la población y, sobre todo, los grupos más desfavorecidos dispongan, al menos, de un nivel básico de competencias digitales. Por tanto, es necesario avanzar en distintas estrategias que eviten la exclusión digital y promuevan una sociedad más inclusiva. Entre las posibles medidas a implantar en España, se pueden destacar la mejora de las infraestructuras tecnológicas disponibles para familias de bajos ingresos, especialmente en áreas rurales y aisladas, junto con la promoción de programas de alfabetización digital para capacitar a los colectivos con mayor riesgo de exclusión digital en la adquisición de habilidades básicas y avanzadas.
In highly developed societies, despite almost universal Internet connectivity, multiple barriers still hinder access to, use of, or benefit from Information and Communication Technologies (ICT). Among the policy guidelines driving digital transformation in the European Union, a key objective is to ensure that no one is left behind or excluded from the digital society. Acquiring digital skills is therefore considered a strategic priority, as outlined in the Digital Decade targets for 2030.
This study quantifies the risk of digital exclusion among the adult population in Spain, focusing on individuals aged 16 to 74 who have either not used the Internet in the past three months or lack the necessary digital literacy to use it. Specifically, it identifies those who do not reach the basic level of digital skills, as measured by the Digital Skills Indicator 2.0 (DSI 2.0).
Using data from the 2023 microdata file of the Survey on ICT Equipment and Use in Households, conducted by the Spanish National Statistics Institute, the study analyzes the incidence of digital exclusion based on various demographic and socio- economic characteristics, adopting an intersectional approach.
A binomial logistic regression model is also used to identify the main risk and protective factors influencing the likelihood of digital exclusion. The findings show that digital exclusion affects 33.8% of the population in Spain and 44.4% in the EU. Low levels of education and income are among the most significant risk factors, increasing the probability of digital exclusion. The risk also rises with age and decreases with higher professional qualifications and greater urbanisation of the residential area.
In conclusion, this study not only examines socio-economic and demographic characteristics in isolation but also explores their intersections, as far as the available data allows. Given the complex, multifactorial, and multidimensional nature of digital exclusion, accurately identifying the socio-economic traits of the most vulnerable populations is essential for designing effective corrective and preventive measures. Achieving meaningful progress in digital inclusion requires that the entire population -and especially disadvantaged groups- attain at least a basic level of digital competence. In Spain, potential measures include improving technological infrastructure for low-income families, particularly in rural and remote areas, and promoting digital literacy programs to equip high-risk groups with both basic and advanced digital skills.
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