Ayuda
Ir al contenido

Dialnet


Tratamiento de la fiebre entérica (fiebre tifoidea y paratifoidea) con cefalosporinas: una revisión Cochran

    1. [1] University of Oxford

      University of Oxford

      Oxford District, Reino Unido

    2. [2] Liverpool School of Tropical Medicine, Liverpool, Reino Unido
    3. [3] University of Sheffeld, Reino Unido.
  • Localización: Emergencias: Revista de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, ISSN 1137-6821, Vol. 38, Nº. 1, 2026, págs. 66-68
  • Idioma: español
  • Títulos paralelos:
    • Treatment of enteric fever (typhoid and paratyphoid fever) with cephalosporins: a Cochrane review
  • Enlaces
  • Resumen
    • Mensajes clave. No parece haber diferencias importantes entre ceftriaxona, azitromicina, fluoroquinolonas o cloranfenicol en el tratamiento de la fiebre entérica. La cefixima también puede usarse, aunque podría ser menos efectiva que las fluoroquinolonas. Legisladores y clínicos deben tener en cuenta los patrones locales de resistencia antibiótica al decidir el tratamiento.

      ¿Qué es la fiebre entérica? Es un término que agrupa dos enfermedades similares: la fiebre tifoidea y la fiebre paratifoidea, causadas por las bacterias Salmonella typhi y Salmonella paratyphi A, B o C. Es frecuente en países con saneamiento deficiente. Los síntomas incluyen fiebre, cefalea, diarrea o estreñimiento, dolor abdominal, náuseas, vómitos y pérdida del apetito. Sin tratamiento, puede causar complicaciones graves o incluso la muerte.

      ¿Qué son las cefalosporinas y cómo actúan? Las cefalosporinas son una amplia familia de fármacos antimicrobianos que se utilizan comúnmente para tratar diversas enfermedades infecciosas. Las cefalosporinas individuales (como cefixima y ceftriaxona) difieren en los tipos específicos de bacterias que pueden tratar, en la forma en que se administran —ya sea por vía oral o por inyección intravenosa— y en la época en que fueron desarrolladas. Algunas cefalosporinas son eficaces frente a Salmonella typhi y Salmonella paratyphi A, B o C, las bacterias causantes de la fiebre entérica (tifoidea). En el pasado, la fiebre entérica respondía muy bien a otros tipos de antimicrobianos, como el cloranfenicol. Sin embargo, la resistencia bacteriana múltiple se ha convertido en un problema importante de salud pública en muchas regiones, especialmente en Asia y África. Por ello, algunas cefalosporinas específicas se utilizan con mayor frecuencia para tratar la fiebre entérica, debido a la creciente resistencia bacteriana a otros antimicrobianos.

      Objetivo del estudio. El propósito fue determinar si las cefalosporinas son más o menos eficaces para tratar adultos y niños con fiebre entérica frente a otros antimicrobianos comúnmente usados, como las fluoroquinolonas y la azitromicina. En particular, se buscó evaluar si el tratamiento con cefalosporinas se asociaba con fracaso clínico (persistencia de los síntomas), fracaso microbiológico (persistencia de S. typhi o S. paratyphi A, B o C en sangre) o recaída (reaparición de los síntomas o de las bacterias en sangre). También se analizó cuánto tiempo tardan las cefalosporinas en rebajar la fiebre, si disminuyen la duración de la hospitalización, si los pacientes continúan eliminando bacterias en las heces (lo que los mantiene potencialmente infecciosos) y si producen efectos adversos.

      ¿Qué hicimos? Se realizó una búsqueda de estudios que compararan el tratamiento con una cefalosporina frente a otro tipo de antimicrobiano o frente a una cefalosporina diferente, en adultos o niños con diagnóstico de fiebre entérica confirmado por prueba de laboratorio, como el cultivo de sangre.

      ¿Qué descubrimos? Se identificaron 27 estudios, con un total de 2.231 adultos y niños procedentes de África, Asia, Europa, Oriente Medio y el Caribe, que compararon el tratamiento con cefalosporinas frente a otros antimicrobianos. La ceftriaxona resultó ser un tratamiento eficaz para la fiebre entérica, con pocos efectos adversos, y mostró una eficacia similar a la de la azitromicina, las fluoroquinolonas y el cloranfenicol. La cefixima también puede utilizarse, aunque podría ser menos efectiva en comparación con las fluoroquinolonas. Estos hallazgos son aplicables únicamente cuando las bacterias causantes de la infección son sensibles al antimicrobiano administrado, es decir, cuando no presentan resistencia. Limitaciones de la evidencia. La confianza en los resultados es baja, debido al pequeño número de pacientes incluidos en los estudios. Además, en la mayoría de los ensayos los médicos y pacientes sabían qué tratamiento se estaba administrando, lo que podría haber introducido sesgo en los resultados.

      Actualización de la evidencia. Los resultados están actualizados hasta el 24 de noviembre de 2021.


Fundación Dialnet

Dialnet Plus

  • Más información sobre Dialnet Plus

Opciones de compartir

Opciones de entorno