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Reino Unido
Para los romanos y sus contemporáneos helenísticos, los ríos cumplían varias funciones. Si bien los ríos se utilizaban en las actividades cotidianas, también servían, en las narraciones históricas, como puntos de articulación y como marcadores geográficos y de distancia. El papel que desempeñaban los ríos en la negociación del poder y las actividades diplomáticas merece ser examinado. Como espacios liminales y potenciales de neutralidad, los ríos (y las islas dentro de ellos) se utilizaban para la negociación diplomática. Sin embargo, el río como límite también era un aspecto importante de la negociación y las limitaciones del poder y el control (percibidos). Los ríos y otros marcadores geográficos naturales (como las montañas y los mares) pueden considerarse como ‘borderscapes’. Siguiendo a Costas Constantinou (2020), quien utiliza el término ‘borderscapes’ para examinar no solo las divisiones físicas y materiales, sino también las internas y mentales, las lingüísticas e inmateriales, este artículo considerará los ríos como ‘borderscapes’ y espacios de negociación diplomática, con el fin de proporcionar un contexto más amplio para el río Iber como una potencial frontera diplomática entre Roma y Cartago, tanto en los debates inmediatos sobre la culpabilidad por el estallido de la guerra como en las reconstrucciones narrativas posteriores.
For the Romans and their Hellenistic contemporaries, rivers served several functions. While rivers were encountered in everyday activities, they also operated, in historical narratives, as points of articulation and as markers of geography and distance. The role rivers played in the negotiation of power and diplomatic activities is worthy of examination. As liminal spaces and potential sites of neutrality, rivers (and islands within them) were used for diplomatic negotiation. Yet the river as boundary was also an important aspect of the negotiation and limitations of (perceived) power and control. Rivers and other natural geographical markers (such as mountains and seas) can be viewed as ‘borderscapes’. Following Costas Constantinou (2020), who uses the term ‘borderscapes’ to examine not only physical and material divisions, but also internal and mental, linguistic and immaterial, this paper will consider rivers as borderscapes and spaces of diplomatic negotiation, in order to provide wider context for the Iber river as a potential diplomatic boundary between Rome and Carthage, both in the immediate debates concerning culpability for the outbreak of war and in the later narrative reconstructions.
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