Los solares, como se les conoce en la Península de Yucatán, es considerado como un sistema agroforestal y son los espacios cercanos o que rodean a la casa habitación. En ellos encontramos una gran diversidad de especies de plantas, entre árboles maderables y no maderables, frutales, plantas de ornato, cultivos agrícolas a pequeña escala, animales domésticos de importancia alimenticia o de ornato. La conformación y diseño de los solares mayas es única en el mundo, existen espacios destinados para la recreación, la siembra de cultivos, un área destinada a la cría de animales e inclusive la construcción de silos para guardar semillas de autoconsumo. Generalmente, los solares son manejados por mujeres, la jefa de la familia, y es ella quien mantiene y organiza estos espacios que proveen de alimentos y la convivencia familiar. Los productos o subproductos obtenidos del solar son principalmente de autoconsumo, los excedentes son comercializados de manera local. Es así, como estos espacios contribuyen a solventar los requerimientos alimenticios que los integrantes de las familias necesitan para su nutrición, por lo que se hace necesario su revaloración en las políticas públicas de la región.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados