Para algunos, la información que proporciona la Inteligencia Artificial es casi dogma de fe. Pero hasta ella misma reconoce que se equivoca. Depende de cómo la use para que acierte. Por si acaso, este reportaje lo ha escrito un humano del que, en un principio, se puede fiar.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados