Madrid, España
La nefropatía por medios de contraste es una causa importante de falla renal aguda en el ámbito hospitalario, generando altos costos al sistema de salud, morbilidad significativa y una mortalidad considerable. Se trata de un desorden iatrogénico consistente en un aumento absoluto (>0.5 mg) o relativo (>25%) de la creatinina sérica comparado con el basal, que ocurre dentro de las 24-48 horas después de la exposición a un medio de contraste, en ausencia de otra causa de lesión renal aguda. Son muchos los factores de riesgos que pueden predisponer para su presentación clínica. Se han experimentado una gran cantidad de estrategias preventivas, con el propósito de reducir la carga en términos de morbilidad y mortalidad derivadas de esta condición patológica, sin embargo, los resultados no son alentadores. Dentro de estas estrategias algunas han sido claramente inefectivas como el manitol, péptido atrial natriurético, teofilina, prostaglandina E y antagonistas de endotelina, en tanto que otros como la furosemida y dopamina son potencialmente dañinas. La evidencia actual soporta el uso de la infusión intravenosa de solución salina a 0.9% a 1 cc/kg/hora, 12 horas antes y 12 horas después de la aplicación del medio de contraste, haciendo una vigilancia estricta del balance hídrico. Por otra parte los datos obtenidos de los estudios clínicos para evaluar el efecto de la N-acetilcisteína en la prevención de la nefropatía por contraste, no son concluyentes (incluso contradictorios), sin embargo, la carencia de efectos secundarios y el potencial efecto benéfico, permite su uso rutinario como medida preventiva especialmente en pacientes de alto riesgo. Adicionalmente, si la premura del tiempo no permite la hidratación previa, la literatura soporta preferiblemente el uso de bicarbonato intravenoso isotónico una hora previa al procedimiento y continuar durante seis horas después del mismo
Nephropathy due to contrast means is an important cause of acute renal failure in the hospital environment, generating high costs in the health care system, a significant morbidity and considera-ble mortality. It is considered to be an iatrogenic disorder that produces an absolute increase L (>0.5 mg) or relative increase (>25%) of serum creatinine as compared to the basal pattern and takes place within 24 to 48 hours after exposure to a contrast mean, in absence of another cause of acute renal insufficiency. There are many risk factors that can predispose to its clinical presentation. Many preventive strategies have been tried to reduce the load in terms of morbidity and mortality derived from this pathologic condition, however, the results are not encouraging. Some of these stra-tegies have been clearly ineffective such as peptide manitol, natriuretic atrial peptide, theophiline, prostaglandin E and endotheline antagonists, whereas others such as furosemide and dopamine are potentially harmful. The evidence supports the use of the intravenous infusion of saline solution 0.9% a 1cc/kg/hour, 12 hours before and 12 hours after giving the contrast mean, with a strict surveillance of the water balance. On the other hand, the data obtained from clinical trials to assess the effects of N-acetilcisteine in the prevention of nephropathy due to contrast means, are not concluding, (even contradictory); however, the lack of secondary effects and the allow previous hydration, the literature rather supports the use of isotonic intravenous bicarbonate one hour before the procedure, and continuing during 6 hours after itpotential beneficial effect, allows its use on a routine basis as a preventive measure especially in high risk patients. Additional to that, if the lack of time does not
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