[1]
;
Merren Gallegos, Jorge
[1]
;
Morera Vásquez, Fiorella
[1]
;
Morales Mena, José Manuel
[1]
;
Mendelewicz Montero, Meir
[1]
Hospital, Costa Rica
La pitiriasis rosada (PR), conocida como pitiriasis de Gibert, es una erupción pápulo escamosa frecuente y autolimitada manifestada en tres fases clínicas: aparición del “medallón heráldico” (lesión inicial, generalmente en el tronco); erupción secundaria con múltiples placas ovaladas descamativas; y resolución espontánea. En algunos casos se presenta un pródromo similar a un resfriado con síntomas como cefalea, fatiga, anorexia y malestar general. La erupción puede tardar entre 8 y 12 semanas, incluso desaparecer hasta el quinto mes. Afecta habitualmente a niños, adultos jóvenes, con ligero predominio en el género femenino, siendo poco frecuente en adultos mayores de 35 años. Aunque su etiología es idiopática, suele asociarse a infecciones respiratorias altas. Su patrón estacional indica un posible origen viral, con sospechas de implicación de los herpes virus humanos tipo 6 y 7. Se han descrito formas semejantes a PR en pacientes con COVID 19, lo que sugiere relación adicional con el SARS CoV 2. Al ser una entidad benigna, autolimitada y no contagiosa, el manejo se basa fundamentalmente en la educación y tranquilidad del paciente, se sugieren baños y lubricantes suaves que contribuyan al alivio de la piel. En caso de prurito intenso, se recomienda antihistamínicos orales y corticoides tópicos. La evidencia respalda el uso de aciclovir en la fase inicial para disminuir la duración de la enfermedad. Importante recalcar que la pitiriasis rosada no es contagiosa y por lo que no es necesario aislar al paciente, se debe recomendar evitar la exposición solar prolongada.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados