Portoviejo, Ecuador
Portoviejo, Ecuador
El crecimiento urbano desordenado de Rocafuerte ha generado un núcleo histórico compacto y periferias dispersas que profundizan la desigualdad de acceso a servicios. El estudio justifica su pertinencia porque la morfología condiciona la movilidad y, por ende, la consecución del ODS 11 sobre ciudades sostenibles. El objetivo fue analizar la forma urbana del casco central y su incidencia en los flujos de movilidad para orientar decisiones territoriales. Se empleó una metodología geo-analítica mixta: (i) métricas de space syntax, densidad y compacidad procesadas con Moran I; (ii) modelación de isócronas 5-10-15 min en SIG a partir de aforos y encuestas origen-destino; y (iii) priorización estratégica mediante Delphi y ponderación multicriterio alineada con la Urban Street Design Guide. La densidad edificatoria presentó Moran I = 0,25 y la proximidad a equipamientos 0,15, confirmando una centralidad funcional que facilita recorridos cortos pero crea vacíos periféricos; solo 2,8 % del tejido queda fuera de la isócrona de 5 min y se localiza sobre vías de lastre (p < 0,001). El Delphi alcanzó consenso pleno en jerarquizar la red secundaria y promover urbanismo táctico. Se concluye que rehabilitar 3 km críticos de vías no pavimentadas, implantar subcentros barriales y microsupermanzanas reduciría 18 % el tiempo medio de acceso y mejoraría la seguridad percibida. Estos resultados demuestran la necesidad de integrar forma urbana, movilidad activa y gobernanza participativa para construir una ciudad de proximidad resiliente y equitativa.
Unplanned growth in Rocafuerte has produced a compact historic core and scattered outskirts that exacerbate accessibility gaps. This research is justified because urban form shapes mobility patterns and thus the attainment of SDG 11 on sustainable cities. The study analyses how the morphology of Rocafuerte’s central core affects daily mobility flows in order to inform spatial decisions. A mixed geo-analytical approach was applied: (i) space-syntax metrics, building density and block compactness assessed through Moran’s I; (ii) 5-10-15-minute isochrones modelled in GIS from traffic counts and origin–destination surveys; and (iii) strategic prioritisation via a Delphi panel and a multi-criteria weighting scheme consistent with the Urban Street Design Guide. Building-density yielded Moran I = 0.25 and service proximity 0.15, confirming a strong functional centrality that encourages short trips yet leaves peripheral voids; only 2.8 % of the urban fabric lies beyond the 5-minute isochrone and coincides with dirt roads (p < 0.001). The Delphi survey reached full consensus on upgrading the secondary network and deploying tactical urbanism. Rehabilitating three kilometres of unpaved corridors, establishing multifunctional sub-centres and piloting micro-superblocks is projected to cut average access times by 18 % and raise perceived safety. The findings demonstrate that coupling urban-form metrics with active-mobility measures and participatory governance is crucial to achieving a resilient, proximity-based and socially equitable city model.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados