Occidente es universalista y, desde sus orígenes, siempre lo ha sido. Según las potencias europeas y, posteriormente, EE. UU. se fueron expandiendo por el mundo, también lo fueron occidentalizando. En la última década, el proceso se ha detenido en una tendencia de desoccidentalización impulsada por las potencias revisionistas.
En la pugna por la configuración del futuro orden internacional, el sur global, que reclama su legitima participación, se opone igualmente a que los valores occidentales se empleen como referencia universal.
En la actualidad, la creciente rivalidad entre las grandes potencias y el poder mucho más distribuido por todo el planeta impiden que ninguna de las partes pueda configurar el sistema global sin contar con las otras partes.
Empeñarse en que los valores de Occidente prevalezcan sobre los de los demás únicamente contribuirá a acercar entre sí a los demás actores del panorama mundial.
Las naciones occidentales deberían abandonar el paternalismo y centrarse en la ejemplaridad.
The West is universalist and has always been so since its origins. As the European powers, and later the US, expanded throughout the world, they also westernized it.
In the last decade, the process has come to a halt in a trend of Weslessness driven by the revisionist powers.
In the struggle for the configuration of the future international order, the Global South, which claims its legitimate participation, also opposes the use of Western values as a universal reference.
At present, the growing rivalry between the major powers and the much more widely distributed power throughout the planet prevents any of the parties from shaping the global system without the other parties.
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