Granada, España
En el panorama de la arquitectura contemporánea, la figura de Steven Holl destaca como una de las voces más influyentes y coherentes de una práctica que conecta el pensamiento del diseño arquitectónico con un enfoque profundamente fenomenológico y conceptual. Su obra, ampliamente reconocida internacionalmente, se distingue no solo por sus cualidades espaciales y tectónicas, sino también por el papel central que desempeña el dibujo a mano como herramienta epistemológica y generador de forma. Para Holl, el acto de dibujar no es simplemente una fase representativa dentro del proceso arquitectónico, sino un modo de pensamiento autónomo que precede, construye y da forma a la idea arquitectónica desde su concepción.
A diferencia de las metodologías que priorizan la producción digital como punto de partida, el proceso de Holl se basa en la intuición visual y la exploración plástica mediante acuarelas, bocetos y diagramas dibujados a mano. Este corpus gráfico —prolífico, deliberado y decididamente analógico— no está concebido para su exhibición, sino que surge de una lógica de invención. Sus dibujos diarios, plasmados en pequeños cuadernos, funcionan como marcos cognitivos a través de los cuales emerge una arquitectura en profundo diálogo con la luz, el lugar, la materia y la percepción sensorial.
El pensamiento gráfico de Steven Holl ha dado lugar a una producción arquitectónica que se resiste a la repetición tipológica o formal, favoreciendo, en cambio, respuestas específicas para cada proyecto, estrechamente vinculadas a las condiciones físicas, culturales y atmosféricas. Obras emblemáticas como el Museo Kiasma de Helsinki (1998), la Capilla de San Ignacio de Seattle (1997) o el Instituto de Arte Contemporáneo de Richmond (2018) ejemplifican una preocupación persistente por crear sistemas espaciales complejos que se originan en bocetos conceptuales iniciales, a menudo situados en el ámbito de la abstracción pictórica.
En su práctica profesional, el dibujo no solo es fundamental, sino que también funciona como una forma de resistencia crítica a la homogeneización visual y metodológica impuesta por la cultura digital actual. En este sentido, su enfoque se alinea con una tradición disciplinaria que considera al dibujo arquitectónico como un instrumento de conocimiento, un medio de experimentación y un lenguaje conceptual, capaz de operar entre lo técnico y lo poético, lo concreto y lo especulativo.
En esta entrevista, Steven Holl reflexiona sobre el papel del dibujo en su proceso de diseño, analizando su función no solo como herramienta para la producción arquitectónica, sino como una forma de pensamiento arquitectónico en sí misma. También examina las conexiones entre la representación gráfica, la experiencia espacial y la construcción material, ofreciendo una perspectiva crítica sobre las herramientas y métodos que definen la disciplina actual. En un momento en que la arquitectura se enfrenta a profundas transformaciones tecnológicas y culturales, la obra de Holl nos recuerda la perdurable relevancia del dibujo como matriz creativa y terreno fértil para explorar nuevas formas de habitar el espacio.
Within the landscape of contemporary architecture, the figure of Steven Holl stands out as one of the most influential and coherent voices in a practice that bridges design thinking with a deeply phenomenological and conceptual approach. His work, widely recognized internationally, is distinguished not only by its spatial and tectonic qualities, but also by the central role that hand drawing plays as an epistemological tool and a generator of form. For Holl, the act of drawing is not merely a representational phase within the architectural process, but an autonomous mode of thought that precedes, constructs, and gives shape to the architectural idea from its inception.
Contrary to methodologies that prioritize digital production as a point of departure, Holl’s process is rooted in visual intuition and plastic exploration through watercolors, sketches, and hand-drawn diagrams. This graphic corpus—prolific, deliberate, and resolutely analog—is not produced for display but emerges from a logic of invention. His daily drawings, rendered in small notebooks, operate as cognitive frameworks through which an architecture emerges that is in profound dialogue with light, place, material, and sensory perception.
Steven Holl’s graphic thinking has given rise to an architectural output that resists typological or formal repetition, instead favoring project-specific responses that are intimately tied to physical, cultural, and atmospheric conditions. Landmark works such as the Kiasma Museum in Helsinki (1998), the Chapel of St. Ignatius in Seattle (1997), or the Institute for Contemporary Art in Richmond (2018), exemplify a persistent concern with creating complex spatial systems that originate in initial conceptual sketches, often situated within the realm of pictorial abstraction.
In his professional practice, drawing is not only foundational but also functions as a form of critical resistance to the visual and methodological homogenization imposed by today’s digital culture. In this regard, his approach aligns with a disciplinary tradition that regards architectural drawing as an instrument of knowledge, a medium of experimentation, and a conceptual language, capable of operating between the technical and the poetic, the concrete and the speculative.
In the present interview, Steven Holl reflects on the role of drawing within his design process, discussing its function not only as a tool for architectural production but as a form of architectural thought in its own right. He also examines the connections between graphic representation, spatial experience, and material construction, offering a critical perspective on the tools and methods that define the discipline today. At a time when architecture faces profound technological and cultural transformations, Holl’s work reminds us of the enduring relevance of drawing as a creative matrix and as fertile ground for exploring new ways of inhabiting space.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados