El outsourcing se ha convertido en una herramienta esencial de las empresas para asumir los retos de la competitividad y permanencia dentro de una economía globalizada. Entonces su aplicación determina una actuación empresarial planificada y responsable, pues ella no solo debe favorecer los intereses empresariales, sino ser coherente con la responsabilidad social que le es inherente. Es por lo expuesto, que se hace necesario identificar los riesgos y beneficios a nivel jurídico, económico y social en su implementación, para luego fijar unos parámetros en tales ámbitos, posibilitando una adecuada aplicación, partiendo, claro está, del hecho de que efectivamente el outsourcing debe ser tratado como estrategia y por tanto ser visto y aplicado como un verdadero contrato empresarial de corte estratégico.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados