Introducción En una anotación de sus diarios personales fechada en 1893, André Gide define el concepto de mise en abyme como un procedimiento estético que en el momento de contemplar una obra de arte permite "[...] to find transposed, in the scale of the characters, the very subject of that work" (citado por Ricardou y Kestner, 324). En esta obra, cuyo sujeto principal es una pareja de esposos posando para el retratista en una habitación típica de la Europa renacentista, la mise en abyme se manifiesta gracias a un pequeño espejo circular empotrado en la pared detrás de los esposos, lo cual genera la duplicación (mas no una copia exacta, puesto que en el espejo se ven las espaldas de los sujetos) del tema de la obra dentro de sí misma. Aunque algunos críticos y escritores consideran que esta característica autorreflexiva es típica de ciertas narraciones del género novelístico,? autores como Adorno han afirmado que tal conciencia de sí misma que poseen las formas narrativas se ha vuelto especialmente necesaria en un contexto global posholocausto.
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