El éxodo de los malagueños en febrero de 1937, conocido popularmente como La Desbandá, fue uno de los crímenes más atroces cometidos durante nuestra Guerra Civil. Ante la llegada del ejército fascista, unas cien mil personas, tal vez más, abandonadas a su suerte por las autoridades civiles y militares, salieron huyendo de la ciudad en dirección a Almería temerosas de duras represalias. A lo largo de 200 km fueron perseguidas por unidades motorizadas italianas, ametralladas desde el aire por la Legión Cóndor y la aviación italiana, y bombardeada desde el mar por la Marina rebelde. Aquella barbarie permaneció silenciada y olvidada hasta 2004; pero desde entonces se ha convertido en el suceso mejor y más vivamente recuperado para nuestra memoria colectiva. Antes de dicho año los historiadores de la Guerra Civil prestaron poquísima atención a la huida por la carretera de Almería. Hugh Thomas, por ejemplo, escribió cuatro líneas, mientras que al bombardeo de Guernica le dedicó treinta. Tras la muerte de Franco, empezaron a aparecer valiosísimas publicaciones con relatos de lo ocurrido, pero apenas rebasaban el ámbito familiar. El silencio perduró más allá del franquismo y de la transición. Nadie parecía estar interesado en revelar lo sucedido.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados