Ayuda
Ir al contenido

Dialnet


Mal banal y conciencia: una relectura desde Hannah Arendt y Tomás de Aquino

    1. [1] Universidad Santo Tomás, Seccional Tunja, Colombia
  • Localización: Revista Filosofía UIS, ISSN 1692-2484, ISSN-e 2145-8529, Vol. 23, Nº. 2, 2024, págs. 229-245
  • Idioma: español
  • Títulos paralelos:
    • Banal Evil and Conscience: A Reinterpretation from Hannah Arendt and Thomas Aquinas
  • Enlaces
  • Resumen
    • español

      La tesis de este artículo es que el mal banal se refiere a una conciencia deformada. Las obras de la misma Arendt dan lugar a una comprensión así del mal banal. Aunque distintos autores han subrayado la importancia de la conciencia en la formación de la banalidad del mal, ninguno ha optado por definirla de esta manera hasta donde se ve. Tampoco lo hizo Arendt, según se sabe. La filósofa alemana liga pensamiento y conciencia; entiende a esta como un subproducto de aquel. Por eso no puede abandonarse la otra definición del mal banal, aquella que lo relaciona con la incapacidad para pensar. Arendt privilegia esta definición y no concluye la otra. Sin embargo, el pensamiento, tal como lo entiende Arendt, en su función de apartar al hombre del mal y juzgar los hechos de la experiencia, viene a semejarse a la conciencia, ya que esta tiene también este cometido. Además, la conciencia opera de manera dialógica, al modo como Arendt plantea que lo hace el pensar. Arendt no aclara cómo el pensar conduce al hombre a la verdad moral sobre sus actos, ni cómo aquel puede desvirtuarse. Tampoco indaga a profundidad en la conciencia. Todo esto ha motivado que se la interprete desde santo Tomás, en quien pueden hallarse algunos aportes claves para resolver algunas preguntas que Arendt dejó abiertas sobre el mal banal.

    • English

      The thesis of this article is that banal evil refers to a deformed consciousness. Arendt's own works suggest such an understanding of banal evil. Although various authors have emphasized the importance of conscience in the formation of banal evil, none, as far as can be seen, has chosen to define it in this way. Nor, as far as is known, did Arendt. The German philosopher connects thinking and conscience. She understands the latter as a by-product of the former. Therefore, the other definition of banal evil, the one that links it to the inability to think, cannot be abandoned. Arendt privileges this definition and does not reject the other. However, thinking, as Arendt understands it, in its function of separating man from evil and judging the facts of experience, comes to resemble conscience, since the latter also has this task. Moreover, conscience functions in a dialogical way, just as Arendt suggests that thinking does. Arendt does not clarify how thinking leads man to the moral truth about his actions, nor how it can be distorted. Nor does she inquire deeply into conscience. All this has led her to be interpreted by St. Thomas, in whom can be found some key contributions to resolving some questions that Arendt left open about banal evil.


Fundación Dialnet

Dialnet Plus

  • Más información sobre Dialnet Plus

Opciones de compartir

Opciones de entorno