La infraestructura constituye el soporte físico de toda la actividad portuaria; determina la máxima capacidad de un puerto y las limitaciones a su conectividad terrestre, factor esencial de la intermodalidad. La disponibilidad de suelo de los puertos, normalmente limitada, condiciona su capacidad de hacer frente a los retos actuales de forma competitiva.
Los puertos están hoy sometidos a un proceso de cambio determinado por cuatro transiciones; la climática, la energética, la medioambiental y la digital, que implican retos y oportunidades y requieren superar conceptos tradicionales del diseño.
Las grandes infraestructuras portuarias conllevan una larga tramitación desde las fases iniciales de planificación. Las autoridades....
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