Madrid, España
La apuesta por parte de la actual presidencia de Estados Unidos por una política exterior basada en el concepto de rivalidad con terceros Estados, así como la reafirmación del Gobierno de China en sus aspiraciones como actor global central, conducen a una dinámica de rivalidad económica, comercial y tecnológica que trae consigo un progresivo desacoplamiento entre ambas economías y un regreso a la importancia del Estado-nación como actor geopolítico, abriendo con ello un nuevo (des)orden global basado en un progresivo proceso de desglobalización.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados