La transición hacia biodisolventes en la industria de la pintura responde a la necesidad de reducir el impacto ambiental de los disolventes tradicionales a base de petróleo. Aunque estas alternativas presentan ventajas ecológicas y menor toxicidad, los riesgos para la salud laboral no han desaparecido. Investigaciones recientes revelan que la exposición a biodisolventes puede provocar irritaciones, enfermedades respiratorias y daños neurológicos, poniendo de manifiesto la necesidad de un estricto cumplimiento normativo y estrategias de mitigación en los entornos de trabajo.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados