Desde mediados de abril de 2020 a la fecha, los efectos del COVID-19 han desnudado la realidad de todos los sistemas educativos del mundo. Se trastocaron las prácticas habituales de un momento a otro, como las costumbres y los lugares tradicionales de aprendizaje, las metodologías y sus formas de estudio. Se limitó la posibilidad de desarrollar otro tipo de actividades formativas de carácter deportivo, cultural y la propia socialización. También se dificultó el impulso de hábitos esenciales para el desarrollo humano, como la salud y el crecimiento personal. El objetivo de este artículo es realizar dos reflexiones, por un lado, identificar los principales efectos de la pandemia de salud sobre los sistemas educativos y el uso de la tecnología y, por el otro lado, reconocer que, derivado de lo anterior, se constata que hace falta seguir trabajando para disminuir las desigualdades regionales que el estado debe fortalecer a través de las políticas públicas en materia educativa.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados