De todos los animales que el ser humano ha domesticado para su servicio, el caballo fue uno de los últimos en unirse a nuestras sociedades, pero su impacto ha sido extraordinario. Mientras que ovejas, cabras y vacas ya pastaban junto al ser humano hace unos 10.000 años o más, el caballo no se domesticó hasta hace unos 5.500. Sin embargo, una vez domesticado, su influencia transformó las sociedades humanas. Los caballos revolucionaron la agricultura, permitiendo cultivar áreas más extensas. En la guerra, cambiaron para siempre la forma de combatir. En la sociedad, se convirtieron en símbolos de poder y prestigio desde los carros de guerra de la Edad del Bronce hasta los elegantes caballos de doma de la actualidad. El caballo ha dejado una huella profunda en muchos aspectos de la historia humana.
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