Como continuación de la controversia sobre el supuesto "origen africano del cristianismo hispano" se insiste aquí de nuevo en la imposibilidad de atribuir un origen único a las diferentes iglesias que fueron fundándose en las provincias romanas de la península ibérica. Se vuelve a insistir igualmente en los argumentos que en favor de tal tesis se proponen. solo probarían en todo caso influencias, pero no necesariamente origen. Por ultimo y principalmente, se analiza el nuevo argumento propuesto recientemente por J. María Blázquez según el cual, la disciplina practicada por las iglesias de Mérida y de león -Astorga, en el caso de los obispos apostatas basilides y marcial, era una disciplina propia de Cartago y contraria a la practicada en roma. pero la carta 55 de Cipriano contradice expresamente esta opinión por que en ella - como también en un párrafo de la carta 67 - explica expresamente que esa practica era común de las iglesias de roma y de Cartago y de "todos los obispos del mundo". (a)
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