En la Antigua Roma, la incapacidad de engendrar de una pareja de nobles tenía una solución eficiente. La principal baza era la amistad que tenían los casados, cuando comprobaban que, ambos cónyuges eran estériles. Invocaban a algún amigo íntimo para ayudar a este novel connubio a engendrar un hijo a raíz de su incapacidad. Comenzaban con la petición a algún amigo íntimo o familiar con más hijos, el compromiso de ceder el próximo «nasciturus» a la pareja infértil. Con la confianza y la alianza, de un juramento de amistad eterna, muñido del incentivo que se ofrecía a la entrega de presentes materiales.
Unas semanas con antelación de la concepción de la criatura, la voluntaria amiga o familiar que había accedido al pedido de concepción por subrogación, trasladaba su residencia a la casa de los beneficiados para estar al cuidado de sus médicos personales.
Daba a luz allí al nuevo ser y, al nacer, el bebé era inmediatamente adoptado por la segunda pareja, renunciando los progenitores biológicos a él, para siempre.
Como se aprecia la subrogación de vientres data de larga tiempo, considerando que en la actualidad con este concepto de subrogación de vientres fue tomando ciertas connotaciones que en la práctica han sido perfeccionadas.
Lejos se tomaba en cuenta salvo en literatura surrealista, la inteligencia artificial como vedette de las leyes. En la evolución del hombre han surgido nuevos planteos, donde esta nueva concepción científica es tomada en la práctica habitual, en todos los campos de la ciencia, ya sea dentro de la biología o fuera de ella.
La idea de formar un útero a semejanza de uno humano, en laboratorios para que los embarazos se puedan hacer fuera de los vientres maternos, ha sido parte de una doctrina surrealista de los cuales se han tramado historias de difícil praxis aún.
La gestación subrogada está siendo objeto de debates en todos los ámbitos sociales. Sin embargo, en un futuro podría existir otra opción que se está tomando en consideración., un nuevo debate ético en puerta: la ectogénesis. La misma es el crecimiento de un organismo humano en un ambiente artificial, fuera del cuerpo en el que normalmente se encontraría de manera natural, como el crecimiento de un embrión o feto fuera del cuerpo de la progenitora, o el crecimiento de bacterias fuera del cuerpo de un huésped.
En tema central apunta a los derechos fundamentales de ese nuevo ser creado en contenedores con la similitud de vientres humanos. Las diferentes divergencias que existen en la cultura, la ciencia y las leyes internacionales.
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