, Eduardo Morales Carmenates
, Calixto Machado
Objetivo: Caracterizar clínica e imagenológicamente los pacientes con trastornos prolongados de conciencia.Métodos: Se realizó un estudio observacional, descriptivo, en el Instituto Cubano de Neurología y Neurocirugía entre enero de 2015 y diciembre de 2018, cuya muestra estuvo representada por 18 pacientes. Se tuvieron en cuenta variables como la edad, sexo, subtipo de trastorno prolongado de conciencia, diagnóstico etiológico, tiempo de evolución, presencia de hidrocefalia y el grado de atrofia cortical, subcortical, talámica y cerebelosa. Se empleó la estadística descriptiva (frecuencias absoluta y relativa).Resultados: Se comprobó que estaban en estado vegetativo crónico 66,7 % de los casos y 33,3 % en estado mínimo de conciencia. Prevaleció el sexo masculino (55,6 %). Las principales causas fueron los accidentes anestésicos y la parada cardiorrespiratoria con 22,2 % en cada caso, seguido de los accidentes por inmersión (16,7 %). Tuvieron atrofia cortico-subcortical severa 75 % de los pacientes con estado vegetativo crónico, mientras predominaron las formas leves en los casos con estado mínimo de conciencia. Se evidenció atrofia talámica y cerebelosa en 72,2 % y en un 83,3 % se asoció con hidrocefalia.Conclusiones: Existió un predominio de jóvenes masculinos menores de 30 años con diagnóstico de estado vegetativo crónico. La encefalopatía postanóxica predominó en los pacientes con estado vegetativo crónico; mientras que en los que padecían estado mínimo de conciencia hubo mayor incidencia de causas vasculares isquémicas. En la neuroimagen estructural se evidenció un daño cortico-subcortical severo en más de la mitad de los pacientes con estado vegetativo crónico. En los casos con estado mínimo de conciencia, existió una atrofia marcada a partir de los 10 años de evolución. La atrofia talámica y cerebelosa se presentó en todos los pacientes con estado vegetativo crónico.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados