La crisis económica de principios de la década de los ochenta en Canadá, favoreció la organización de grupos sociales preocupados por la justicia, la equidad y el bienestar. El movimiento ambientalista se manifestó en contra de la adopción de políticas de corte neoliberal en los terrenos social y económico. Se opuso a la relajación de las leyes de protección ambiental y las prácticas económicas que lo dañan en nombre de la competitividad comercial.
El movimiento ambientalista canadiense tiene una base social amplia y abarca un espectro plural de posiciones ideológicas que van desde el conservacionismo mediador hasta el ecologismo más radical. En su mayoría han protestado y hecho abogacía social en contra de lo que consideran un statu quo injusto. Se han enfrentado con trabas burocráticas y legales, así como con intereses económicos y políticos que retardan o evitan la aplicación de muchas de sus propuestas. Algunos de ellos han influido a la opinión pública a través de los medios masivos de comunicación, propagando información sobre problemas ambientales y buscando un cambio de actitud en las formas de vida de la sociedad moderna
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados